El soporte renal primario en pacientes agudos se enfoca en restablecer de manera eficaz y segura el equilibrio hidroelectrolítico, ácido-base y la eliminación de toxinas en escenarios críticos. Estas terapias se adaptan a la condición clínica del paciente, priorizando la estabilidad hemodinámica y la continuidad del tratamiento dentro de entornos hospitalarios o unidades de cuidado intensivo (UCI).